GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS, Y PAISAJES DE LAS PROVINCIAS DE ESPAÑA:
(Proyecto): LA VIDA EN LAS MASÍAS DE LA BARCELLA Y XERT, MEMORIAS DE UN SIGLO DE PERVIVENCIA FAMILIAR, INTERVALO 1860-1960.
(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DE LA BARCELLA, ANROIG Y CHERT.
(Proyecto): HOMENAJE AL PAISAJE CULTURAL, HISTÓRICO, FOLKLÓRICO, GASTRONÓMICO, Y AL ARGOT AGROPECUARIO AUTÀRQUICO DE LAS MASIAS, LAS GENTES Y LAS CASAS DE LA BARCELLA Y XERT, INTERVALO 1860-1960.
“AÑO 1877: LOS HORRENDOS CRIMENES DEL PINCHO DE LA BARCELLA, EL DENOMINADO TROPPMANN DE CHERT”.
Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B. cronista histórico).
- (En homenaje a mi tierra, a mi país, a sus gentes, a sus memorias y a su historia).
INTRODUCCIÓN: Recuerdos y memorias de la historia genealógica de mi familia, las sagas familiares de los "Bel" habitantes de la partida rural de La Barcella en el término municipal de Chert/Xert.
- Con anterioridad a estos hechos el "Pincho de la Barcella" al parecer ya había matado a una persona (el "Sisteller"), y otras muchas tentativas y amenazas a diversas personas, y posteriormente mató a un contrincante más violento que el, un tal "el Pincho de Benicarló", que subió desde esa población litoral hasta Chert para retar a muerte al "Pincho de La Barcella", porque solo podía existir un Pincho, y no podía ser otro más que el.
- Y el masovero Gabriel Bel Beltrán "el Pincho de La Barcella" logró agrandar su leyenda negra, al poder vencer y matar con "faca" a un chulo llamado "el Pincho" de Benicarló, que lo desafió en un duelo a muerte.
EXPOSICIÓN DOCUMENTAL:
- AÑO 1877. (Documento 1º). La Iberia (Madrid. 1868). 1/12/1877. "NOTICIAS: Leemos en un colega valenciano: "Según se nos dice, se ha cometido un horroroso crimen en una de las masías del pueblo de Chert, provincia de Castellón, que ha llenado de consternación á toda la comarca.
- Parece que un sujeto, apodado El Pincho, había regresado de presidio hace unos dos meses, y teniendo resentimientos particulares, o por satisfacer sus criminales instintos, el domingo pasado, a las siete de la mañana, salió del pueblo y se dirigió hacia la "masía de La Barsella"; por el camino encontró a dos ancianos de sesenta y tantos años, marido y mujer, colonos de la referida masía, que se dirigían a oír misa á Chert, en unión de uno de sus hijos.
- Al verles El Pincho, les acometió rewolver y faca en mano, logrando matar a los dos ancianos.
- El hijo que les acompañaba escapó hacia la masía a noticiar a sus hermanos tan fatal suceso; éstos, ardiendo en deseos de vengar tan infame muerte, se armaron con palos y puñales, y salieron en persecución del bandido, al que encontraron al poco rato; así que éste les vio, dirigióse hacia ellos haciendo fuego, pero no logrando herirles; uno de los hermanos descargó un palo sobre la cabeza del bandido, que cayó al suelo, y cuando se arrojaron sobre él, pudo "el Pincho" hacer uso de la faca con tan mala suerte, que atravesó el corazón a uno de ellos, siendo muerto (el Pincho Gabriel Bel) al fin por los otros".
- AÑO 1877. (Documento 2.º). La Época (Madrid. 1849). 4/12/1877, n.º 9.149. "CRIMEN HORROROSO: Un nuevo Troppman acaba de aparecer en las montañas del Maestrazgo; pero menos afortunado, o menos hábil que el tristemente célebre asesino francés ha sido muerto por los mismos que señaló como víctimas de sus sanguinarios instintos.
- Parece imposible que, en aquel pueblo morigerado, creyente, de honradas costumbres y nobles sentimientos, se haya criado una fiera, que, impulsada por el odio y la venganza, haya cometido el crimen que pone la pluma en nuestras manos. Veamos los hechos.
- En el término de Chert, pueblecillo del distrito judicial de San Mateo, existe en la partida llamada la Varsella (La Barcella), una de esas innumerables masadas qué pueblan las ásperas montañas del antiguo Maestrazgo, y labrando sus tierras, recogiendo el grano, cuidando los ganados, atendiendo a las modestas necesidades de la casa de campo, vivía en la "Masía del Bels", una de esas felices familias de campesinos, en las qué sé sientan alrededor del mismo hogar tres ó cuatro generaciones, Joaquín Bel, anciano sexagenario, y su esposa no más joven qué él, eran el núcleo de aquella familia, y a su lado vivían sus tres hijos, dos tiernos nietecitos y un criado.
- La honrada familia salió el domingo á las cuatro de la madrugada de la "Masía del Bels", para oír en Chert la misa de alba, formando tranquila caravana los dos viejos, jefes de la pequeña tribu, sus hijos Joaquín y Bautista, los dos nietecitos de corta edad metidos dentro del serón de una de las tres cabalgaduras, y el criado de la casa, Andrés Nos. El otro hijo había quedado guardando la casa.
- Nada temían ni sospechaban aquellas buenas gentes al ir al pueblo a cumplir el precepto religioso, más al llegar por una empinada senda al punto llamado "Plá del Gravet", les detuvo una voz ronca gritando: "boca a tierra" y entre la oscuridad vieron una siniestra figura amenazándoles con un revólver y un puñal.
- Era Gabriel Bel y Beltrán, conocido por "el Pincho", de 30 años hombre de malos instintos y corazón duro, que había salido hace un par de meses de cumplir una condena en los presidios de Tarragona y Melilla.
- Sorprendidos los masoveros, obedecieron la intimación, y el criminal les dijo con bárbara franqueza que, habiendo ido a presidio y vendiéndosele los bienes por consecuencia de una causa por heridas graves a un hijo del citado masovero, y hallándose ya perdido, tenía formada resolución de asesinar a toda la familia.
- Puede adivinarse, la impresión que en los pobres campesinos causarían sus palabras, y sin dejarles reponer de su estupor, uniendo el Pincho la acción a la amenaza, lanzó se sobre sus víctimas, asesinando a puñaladas al anciano masovero, a su esposa y al criado.
- Los dos jóvenes, levantándose ante la inesperada agresión, desarmados e indefensos, huyeron por la montaña perseguidos por "el Pincho".
- El más pequeño, de unos 17 años de edad, logró llegar a la "masía dels Bels" (el hogar familiar), y avisar al hermano que había quedado en la casa (cuidándola); con el que salió (con su hermano) en seguida para auxiliar a sus padres, sin más armas que un cayado y una navaja.
- A los pocos pasos se les presentó nuevamente el asesino, cuya sed de sangre no había saciado el triple asesinato, entablándose una lucha cruel, en la que uno de los hermanos fue levemente herido, y el funesto criminal cayó de un palo en la cabeza, levantándose para caer de nuevo de un segundo garrotazo.
- El cuadro que poco después se ofreció a los dos jóvenes no era para descrito. Su anciano padre, como petrificado, estaba muerto de rodillas y besando el suelo. Entre otras puñaladas tenía dos partiéndole el corazón.
- Su madre, gravemente herida, se lamentaba a corta distancia, tendida en tierra (agonizando y), muriendo a las pocas horas, y el criado y el otro hermano se ignoraba dónde estuvieran.
- Si a esto, se agrega el abandono de tres caballerías, en una de las cuales iban dos niños en un serón, el vendaval deshecho que en aquellas alturas desiertas soplaba como gritos del Averno, y la luna triste y como velada, avergonzándose de alumbrar tan sangriento espectáculo, comprenderán nuestros lectores el terror, de que serían presa aquellos desgraciados hijos, que aún temían ver volver al teatro del suceso, como un espectro, al autor de semejante catástrofe.
- Tan luego se supo en el pueblo lo acontecido salieron las autoridades y Guardia civil en dirección al sitio de la ocurrencia, y el pánico más grande se apoderó de todos, pues indudablemente reconocían en las victimas los seres más indefensos y honrados de la comarca.
- Algo se reanimó el espíritu público, al saber que el Pincho había también muerto. La noticia era simpática.
- A las pocas horas el juzgado de San Mateo se trasladó también allí y continuó las diligencias empezadas, logrando en dos días y una noche dejar terminado el sumario.
- El criado herido sigue aun grave. El hijo menor de los masoveros, lo está también, pero no de consideración, y la familia toda enferma, víctimas de tantas sensaciones tristes, no se da cuenta aun de lo que le pasa.
- Esta es la relación que consideramos más exacta de lo sucedido, sin perjuicio de rectificarla si fuese preciso, y de ampliarla cuando cese la reserva que nos impone el sumario".
- AÑO 1877. (Documento 3.º). El Pueblo Español: diario democrático de la tarde: Año II Número 627 Edición Primera edición - 1877 Noviembre 30.
- "El Diario de Castellón refiere el siguiente horroroso suceso acaecido en el pueblo (paraje) denominado Plá del Gravet) el domingo último:
- “A las cuatro de la madrugada, del citado día, salieron de la Masía dels Bels de dicha villa, con dirección al pueblo (Chert) para oír la "misa del alba", los masoveros Joaquín Bel y su esposa, acompañados de sus hijos Joaquín y Bautista, de dos hijos de este (de Bautista Bel), niños de corta edad, y del jornalero de la casa llamado Andrés Nos.
- Al llegar al punto arriba expresado (el Plá del Gravet), el licenciado de presidio Gabriel Bel Beltrán conocido por el Pincho, quién se hallaba apostado esperándoles armado de rewolver y navaja, les intimó la orden de "boca a tierra todo el mundo", a la cual obedecieron todos, a consecuencia de la sorpresa que les ocasionó.
- En esta situación, les dijo que habiendo ido a presidio y vendiéndosele los bienes por consecuencia de una causa por heridas graves a un hijo del citado masovero, y hallándose ya perdido, tenía formada resolución de asesinar a toda la familia, y añadiendo la acción a la palabra, hirió de muerte a los ancianos consortes y al jornalero escapando entretanto los dos hijos, y yendo a parar a una masía del término de Canet el uno (al Planjové), y el otro a (Masía dels Bels) la de su citado padre Joaquín Bel.
- Este (Joaquín Bel) quedó muerto en el acto, y de mucha gravedad su esposa y el jornalero (la esposa debe haber ya fallecido); pero considerando sin duda el asesino que ya estaban muertos los tres, se dirigió a la masía del muerto, ya citada (Masía dels Bels), a cumplir con su horrible propósito (de matar a toda la familia), y al llegar a unos cien pasos de ella, se encontró con el hijo de aquel, que según hemos dicho escapó del sitio de la catástrofe, que acompañado de otro hermano, armados de un cayado el uno y una navaja, iban a ver si podían prestar algún auxilio a sus padres.
- El asesino al verles les intimó la misma orden de boca a tierra, que no obedecieron: emprendióles entonces, y al asestar un golpe a uno de aquellos, a quién hirió levemente, recibió del otro un palo en la cabeza que le derribó al suelo, y aunque volvió a levantarse, recibió otro que le dejó completamente tendido.
- Los niños pequeños se salvaron de la ferocidad del Pincho, porque metidos como iban en un serón sobre una caballería, no fueron vistos ni oídos por aquel.
- El juzgado de San Mateo entiende de este suceso”.
- AÑO 1877. (Documento 4.º). La Fe, periódico monárquico. (Madrid). N.º 279. Viernes 30/11/1877, página 2. PROVINCIAS. VALENCIA.= Leemos en un periódico de Valencia:
- “Según se nos dice, se ha cometido un horroroso crimen
en una de las masías del pueblo de Chert, provincia de Castellon, que ha
llenado de consternación a toda la comarca.
- Parece que un sujeto, apodado el Pincho, había regresado
de presidio hace unos dos meses, y teniendo resentimientos particulares, o por
satisfacer sus criminales instintos, el domingo pasado a las siete de la mañana
salió del pueblo, y se dirigió hacia la masía de la Barsella; por el camino
encontró a dos ancianos de sesenta y tantos años, marido y mujer, colonos de la
referida masía, que se dirigían a oír Misa a Chert, en unión de uno de sus
hijos.
- Al verles el Pincho, les acometió rewolver y faca
en mano, logrando matar a los dos ancianos.
- El hijo que les acompañaba escapó hacia la masía a
noticiar a sus hermanos tan fatal suceso; éstos, ardiendo en deseos de vengar
tan infame muerte, se armaron con palos y puñales y salieron en persecución del
bandido, al que encontraron al poco rato; así que éste les vio, dirigió se
hacia ellos haciendo fuego, pero no logrando herirles; uno de los hermanos
descargó un palo sobre la cabeza del bandido, que cayó al suelo, y cuando se
arrojaron sobre él, pudo el Pincho hacer uso de la faca con tan mala suerte,
que atravesó el corazón a uno de ellos siendo muerto al fin por los otros”.
- AÑO 1877. (Documento 5.º). La Lealtad española, diario moderado. N.º 118. Martes 4/12/1877, página 3. Según se nos dice, se ha cometido un horroroso crimen en las masías del pueblo de Chert, provincia de Castellón, que ha llenado de consternación a toda la comarca.
- Parece que un sujeto apodado el Pincho había
regresado de presidio hace unos dos meses, y teniendo resentimientos
particulares, o por satisfacer sus criminales instintos, el domingo pasado, a
las siete de la mañana, salió del pueblo y se dirigió hacia la masía de la
Barsella; por el camino encontró a dos ancianos de sesenta y tantos años,
marido y mujer, colonos de la referida masía, que se dirigían a oír misa á
Chert, en unión de uno de sus hijos.
- Al verlos, el Pincho les acometió rewolver y faca
en mano, logrando matar a los dos ancianos.
- El hijo que les acompañaba escapó hacia la masía
a noticiar a sus hermanos tan fatal suceso; éstos, ardiendo en deseos de vengar
tan infame muerte, se armaron con palos y puñales y salieron en persecución del
bandido, al que encontraron al poco rato; así que éste les vio, dirigió se hacia
ellos haciendo fuego, pero no logrando herirles; uno de los hermanos descargó
un palo sobre la cabeza del bandido, que cayó al suelo, y cuando se arrojaron sobre
él, pudo el Pincho hacer uso de la faca, con tan mala suerte que atravesó el
corazón a uno de ellos, siendo muerto al fin por los otros.
- Nos tendríamos por muy contentos si pudiéramos rectificar este hecho, que nos coloca a una altura poco digna ante los países civilizados.
- AÑO 1877. (Documento 6.º). El Tiempo, periódico universal de política. (Madrid). N.º 2756. Sábado 1/12/1877, página 1. CRÓNICA GENERAL. Las Provincias de Valencia del 29 dan cuenta del siguiente horrible crimen: “Un nuevo Troppman acaba de aparecer en las montañas del Maestrazgo; pero menos afortunado, o menos hábil que el tristemente célebre asesino francés, ha sido muerto por los mismos que señaló como víctimas de sus sanguinarios instintos.
- Parece imposible que, en aquel pueblo morigerado,
creyente, de honradas costumbres y nobles sentimientos, se haya criado una
fiera, que, impulsada por el odio y la venganza, haya cometido el crimen que
pone la pluma en nuestras manos. Veamós los hechos:
- En el término de Chert, pueblecillo del distrito
judicial de San Mateo, existe en la partida llamada la Barsella, una de esas
innumerables masadas que pueblan las ásperas montañas del antiguo Maestrazgo, y
labrando sus tierras, recogiendo el grano, cuidando los ganados, atendiendo a
las modestas necesidades de la casa de campo, vivía en la Masía dels Bels, una
de esas felices familias de campesinos, en las que se sientan alrededor del
mismo hogar tres o cuatro generaciones, Joaquin Bel, anciano sexagenario, y su
esposa no más joven que él, eran el núcleo de aquella familia, y a su lado
vivían sus tres hijos, dos tiernos nietecitos y un criado.
- La honrada familia salió el domingo a las cuatro
de la madrugada de la masía del Beis, para oír en Chert la misa de alba,
formando tranquila caravana los dos viejos, jefes de la pequeña tribu, sus
hijos Joaquín y Bautista, los dos nietecitos de corta edad metidos dentro del
serón (als cornichols de la sária) de una de las tres cabalgaduras, y el criado
de la casa, Andrés Nos. El otro hijo había quedado guardando la casa.
- Nada temían ni sospechaban aquellas buenas gentes
al ir al pueblo a cumplir el precepto religioso, más al llegar por una empinada
senda al punto llamado “Plá del Gravet”, les detuvo una voz ronca gritando: “Boca
a tierra”... y entre la oscuridad vieron una siniestra figura amenazándoles con
un rewolver y un puñal.
- Era Gabriel Bel y Beltrán, conocido por el Pincho,
de treinta años, hombre de malos instintos y corazón duro, que había salido
hace un par de meses de cumplir una condena en los presidios de Tarragona y Melilla.
- Sorprendidos los masoveros, obedecieron la intimación,
y el criminal les dijo con bárbara franqueza qué, habiendo ido a presidio y vendiéndosele
los bienes por consecuencia de una causa por heridas graves a un hijo del citado
masovero, y hallándose ya perdido, tenía formada resolución de asesinar a toda
la familia.
- Puede adivinarse la impresión que en los pobres
campesinos causarían sus palabras, y sin dejarles reponer de su estupor,
uniendo el Pincho la acción a la amenaza, lanzóse sobre sus víctimas,
asesinando a puñaladas al anciano masovero, a su esposa y al criado.
- Los dos jóvenes, levantándose ante la inesperada
agresión, desarmados e indefensos, huyeron por la montaña perseguidos por el Pincho.
El más pequeño, de unos 17 años de edad, logró llegar a la masía dels Bels, y avisar
al hermano que había quedado en la casa (familiar), con el que salió en seguida
para auxiliar a sus padres, sin más armas que un cayado y una navaja.
- A los pocos pasos se les presentó nuevamente el asesino,
cuya sed de Sangre no había saciado el triple asesinato, entablándose una lucha
cruel, en la que uno de los hermanos fue levemente herido, y el funesto
criminal cayó de un palo en la cabeza, levantándose para caer de nuevo de un segundo
garrotazo.
- El cuadro que poco después se ofreció a los dos
jóvenes no es para descrito. Su anciano padre, como petrificado, estaba muerto
de rodillas y besando el suelo. Entre otras puñaladas tenía dos partiéndole el corazón.
- Su madre, gravemente herida, se lamentaba a corta
distancia, tendida en tierra, muriendo a las pocas horas, y el criado y el otro
hermano se ignoraba dónde estuvieran.
- Si a esto se agrega el abandono de tres
caballerías, en una de las cuales iban dos niños en un serón, el vendaval
deshecho que en aquellas alturas desiertas soplaba como gritos del Averno, y la
luna triste y como velada, avergonzándose de alumbrar tan sangriento
espectáculo, comprenderán nuestros lectores el terror de que serían presa
aquellos desgraciados hijos, que aún temían ver volver al teatro del suceso,
como un espectro, al autor de semejante catástrofe.
- Tan luego se supo en el pueblo lo acontecido,
salieron las autoridades y Guardia civil en dirección al sitio de la
ocurrencia, y el pánico más grande se apoderó de todos, pues indudablemente
reconocían en las víctimas los seres más indefensos y honrados de la comarca.
- Algo se reanimó el espíritu público, al saber que
el Pincho había también muerto. La noticia era simpática.
- A las pocas horas el juzgado de San Mateo se
trasladó también allí y continuó las diligencias empezadas, logrando en dos
días y una noche dejar terminado el sumario.
- El criado herido sigue aún grave. El hijo menor
de los masoveros lo está también, pero no de consideración, y la familia toda
enferma víctima de tantas sensaciones tristes, no se da cuenta aún de lo que le
pasa.
- Esta es la relación que consideramos más exacta
de lo sucedido, sin perjuicio de rectificarla, si fuese preciso, y de ampliarla
cuando cese la reserva que nos impone el sumario”.
- AÑO 1877. (Documento 7.º). La Lealtad española, diario moderado. N.º 118. Martes 4/12/1877, página 1. LOS ENTIERROS:
- Son excluidos de la sepultura eclesiástica y privados de ella por los sagrados cánones, en castigo de sus delitos, los apóstatas, cismáticos, herejes, nominatim entredichos, excomulgados notorios, excomulgados vitandos, los suicidas, los que mueren en desafío o duelo, o a consecuencia de heridas en él recibidas, aunque dieren antes de morir señales ciertas de penitencia, y fueren absueltos de los pecados y censuras, sin que en ello puedan los Obispos dispensar; los que mueren en juegos peligrosos, o sin haber cumplido con el precepto pascual, y como tales han sido inscritos en las tablillas o públicamente denunciados, los públicos usureros, los ladrones y asesinos muertos en el acto de cometer el delito, los que roban a las iglesias y mueren sin restituir, los públicos pecadores, y los que mueren en la impenitencia final.
ADDENDA: ADICIONES, ACLARACIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES BEL):
DOS MASIAS: MAS DELS BELS (1) Y MAS DE BEL (3), DOS LEYENDAS, DOS CAMINOS (2-4), LA HISTORIA TRÁGICA DEL MAS DELS BELS:
(1). MAS DELS BELS: El Mas dels Bels, es una masía de cinco casas (o unidades familiares) situada a una distancia aproximada de unos 1700 metros desde la masada hasta el lugar del suceso; de este Mas dels Bels eran las víctimas.
(2). EL "CAMI ROSELL", EL CAMINO RECORRIDO: Las distancias del Mas dels Bels hasta el Gravet es de unos 1700 metros, del Gravet hasta el "Povet dels quatre camins" por el "camino de Rosell" la distancia es de unos 4000 metros, del "Povet dels quatre camins" hasta la iglesia parroquial de la Asunción de Xert, hay otros 1400 metros de distancia, el total es de unos siete kilómetros.
(3). MAS DE BEL: El Mas de Bel, es una masía situada en la parte alta del antiguo término de la Barcella, se encuentra en una ladera mirando a Levante, ubicada entre la Mola Gran y la Moleta Redona, a una distancia aproximada del lugar del suceso de unos 1300 metros.
(4). CAMINO DE XERT A LA ERMITA DE LA BARCELLA, "MOLLÓ DE SANT MARC", "CAMÍ DE LA MOLA", "CAMÍ DEL TURMELL": La distancia desde el Mas de Bel hasta el "Molló de Sant Marc" por el camino del Turmell, es de unos 6500 metros; y desde el "Molló de Sant Marc" hasta la iglesia parroquial de la Asunción de Xert, hay unos 3000 metros.
LA CARRASCA DEL PINCHO: Lugar donde en autodefensa, uno de los hermanos Bel pudo dar muerte al agresivo Pincho, todos eran vecinos y con grados familiares comunes.
- La carrasca apodada del Pincho, estaba a unos cien metros arriba de la masía dels Bels; esta carrasca vivió más de 100 años después de los hechos, pero desapareció finalmente al ser devorada por el fuego de un gran incendio que devoro los parajes de La Barcella hace unos 20 años.
- FACA: una faca es un cuchillo o puñal de grandes dimensiones y con punta, que suele llevarse envainado.
- FAMILIA AGREDIDA:
- Joaquín Bel Soler
- Isabel Romeu ¿Jovaní?
- Joaquín Bel Romeu.
- Bautista Bel Romeu.
- Luis Bel Romeu (¿1840-....?).
- Andrés Nos.
- CRIMINAL:
- Gabriel Bel Beltrán (alias) el "Pincho de la Barcella", residente en el Mas de Ortí. (1847-1877)
- Todos los implicados por ambas partes, eran de mi familia, eran tíos de mi abuelo materno Bautista Bel.
- (En Valencià). DADES DE LES MASIES DE LA BARCELLA AL CENS DE L'ANY 1895.
- Al cens de l’any 1895 apareixen al Mas dels Bels (La Barcella, Xert) apareixen reflectits els següents caps de família que corresponen a les cinc cases habitades del Mas:
- Ramón Bel Ferreres de 67 años.
- José Bel Vives de 29 años.
- Pascual Bel Beltrán de 52 años.
- Luis Bel Romeu de 55 años.
- Joaquín Bel Beltrán de 29 años.
- Al cens de l’any 1895 apareixen al Mas dels Doménech (La Barcella, Xert) apareixen reflectits els següents caps de familia que corresponen a les quatre cases habitades del Mas:
- Pascual Doménech Beltrán de 74 años
- Andrés Doménech Bel de 49 años.
- Pedro Doménech Guardiola de 44 años.
- Joaquín Bel Ferrer de 30 años.
ORIGENES: (En Valencià). - Els orígens i els antecedents familiars de Juan E. Prades Bel, procedeixen i està en més o en menys grau emparentat amb la majoria de les masies de la Barcella (Xert), i molt directament vinculat a totes les ascendències familiars (abuelos i abueles matern i patern, tios primers y segons, cosins germans, cosins prims, cosins tercers...,) amb el Mas dels Doménech, el Mas del Corral del Coll, el Mas del Planxové y el Mas dels Bels i amb les sages familiars Doménech-Jovaní, Bel-Doménech, Bel-Carbó, Jovaní-Guardiola, Jovaní-Fonollosa, Guardiola-Beltrán,....
LOS MASOS DE LA BARCELLA, en los años 70 (24 Masos, 41 cases): Mas de la Font de la Serra 1 casa; Mas dels Masets 1 casa; Mas de Toribio 1 casa; Mas de Ortí 1 casa; Mas dels Nogués 2 cases; Mas de Comport 1 casa; Mas de Masovero 2 cases; Mas del Forat 1 casa; Mas de Melsa 2 cases; Mas de Sant Marc 1 casa; Mas dels Fontanals 7 cases; Mas de L’Aubaga 2 cases; Mas de Solanet 1 casa; Mas del Planvilà 1 casa; Mas de Candro 1 casa; Mas Nou-Mas del Estelat 1 casa; Mas dels Bels 5 cases; Mas dels Doménech 2 cases; Mas de Les Piques 1 casa; Mas de Bel 1 casa; Mas de Boix 1 casa; Mas de Basilio 2 cases; Mas d’en Rei 2 cases; Mas de Montañes-Mas d’Espera 1 casa.
- Consultas a la Real Academia Española. Diccionario de la lengua española:
AVERNO: Averno del lat. Avernus. 1. m. Poética, infierno (lugar de castigo eterno). 2. m. Mitología, infierno (lugar que habitan los espíritus de los muertos).
TROPPMANN: Jean-Baptiste Troppmann (Brunstatt; 5 de octubre de 1849 – París; 19 de enero de 1870), fue un conocido asesino en serie francés. Planeó falsificar dinero junto a Jean Kinck pero asesinó a su cómplice con ácido cianhídrico y descuartizó a Gustave, un hijo de Kinck. Se reunió con Hortense, la esposa de Kinck, en París y la engañó para conseguir 55.000 francos a nombre de su esposo. Luego descuartizó a la mujer y a los otros cinco hijos de la pareja en la vecindad de Pantin. Al día siguiente, un obrero encontró los restos mutilados de Hortense y sus hijos. Más tarde se encontraron los cuerpos de Jean y Gustave Kinck. Troppmann fue sentenciado a muerte por ocho asesinatos y ejecutado en la guillotina el 19 de enero de 1870.
BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:
ARCHIVO FOTO-IMAGEN:
| Mas dels Bels. |
![]() |
| Mas de Bel, muy próxima al lugar de la tragedia. |
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| Les Creus del Gravet, a prop del Mas de Bel. Imagen Juanjo Sales. |
| Mas dels Domenech |
| Mas dels Bels. |
| Mas del Bels. |
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| Mas dels Bels. |
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| Mas dels Bels. |
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| Mas del Bels |
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| Medio de transporte infantil en las masías, año 1940. |
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| Troppmann. |
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| Las Muelas de Chert actual Moles de Xert Vista tomada desde el camino de La Jana. Anales de la Sociedad Española de Historia natural 1878. |
![]() |
| Una de les Moles de La Barcella, i en la falda el Plà del Gravet. |









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