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jueves, 17 de septiembre de 2026

"MORELLA, AÑO 1810, JUNIO: NOTICIAS DE UNA ACCIÓN DE LA DIVISIÓN O-DONOJÚ EN MORELLA, CONTRA LA OCUPACIÓN DEL EJÉRCITO FRANCÉS".

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS, Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN: 

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

"CRÓNICAS HISTÓRICAS, MORELLA, AÑO 1810, JUNIO: NOTICIAS DE LA ACCIÓN DE GUERRA DE LA DIVISIÓN O-DONOJÚ EN MORELLA, CONTRA LOS OCUPANTES DEL EJÉRCITO FRANCÉS".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL.... ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B. cronista histórico).

- (En homenaje a mi tierra, a mi país, a sus gentes, a sus memorias y a su historia).

INTRODUCCIÓN, TEMÁTICA: Episodios de la Guerra de la Independencia Española (1808–1814). Noticias de Morella, mes de junio del año 1810.  

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL:

(Documento oficial N.º 1, fechado en el año 1810):   

- AÑO 1810: Gazeta de Valencia, Miércoles 4/7/1810, página 1. Gazeta extraordinaria de Valencia del miércoles 4 de julio de 1810.= El Mariscal de Campo de los Reales Exercitos D. Juan O-Donojú, Comandante General de la primera División del de este Reyno, desde la villa de Castellón de la Plana me da el parte del tenor siguiente:

- Excmo. Señor: El día 23 por la mañana llegué a la villa de San Mateo, después de haber tenido que vencer muchas dificultades y embarazos en punto a víveres y bagages, por la excesiva pobreza de los pueblos, y la precisión en que se hallaban los de aquellas inmediaciones de contribuir al enemigo con quanto este les pedía.

- Ocupada toda mi atención por necesidad en estos objetos, apenas podía atender a otra cosa; sin embargo, el mismo día 23 hice salir hacia la ermita de Vallivana las subdivisiones de Falcon, Lambi y Lámar, y también a la de Monrabal, que desde el día anterior se hallaba en Chert, previniéndole hiciese marchar una compañía a situarse en una altura aislada llamada el Mas de Molinés, que está por encima del estrecho de Puertas al otro lado de Morella, y a donde debía dirigirse por Benifasá, Peñarroya y Hervés; teniendo yo en esta disposición el doble objeto de que impidiese a los pueblos de aquel lado enviar raciones al enemigo, y tenerle preparada al mismo tiempo una emboscada en el caso de que se retirase de Morella.

- El día 22 había prevenido a la subdivisión de D. Antonio del Val pasase desde Albocacer en donde se hallaba a Ares, y desde este pueblo a una posición poco distante del Horcajo, para emprender desde allí; y por parte de noche para no ser descubierto, su marcha por Zurita a la Pobleta de Morella, para situarse asimismo emboscado, por si sucedía que el enemigo se retirase, de que había alguna apariencia; pero habiendo tenido el 23 noticia cierta de que un destacamento enemigo de 200 hombres se estaba parapetando en las alturas de Monroyo, conjeturé que su objeto podría ser sostener la retirada de los de Morella, y en su conseqüencia previne nuevamente a Val no se dirigiese ya a la Pobleta, si no a dichas alturas de Monroyo, sorprendiese y atacase aquel destacamento enemigo, y hecho se dirigiese por Peñarroya y Hervés, al indicado del Mas de Molinés, a unirse con la compañía de la subdivisión de Monrabal, que lo debía estar ocupando.

- Todo dispuesto como queda expresado, salí yo de San Mateo el Domingo 24 de madrugada, habiéndolo verificado la noche anterior el Mayor General D. José Antonio Rich, sin otra intención con respecto a los enemigos de Morella, que la de alejarlos de los puntos en que debían establecer sus trabajos los zapadores veteranos, al cargo del Capitán del Real Cuerpo de Ingenieros D. Lorenzo Medrano; pero sucedió que habiéndose presentado las partidas de descubierta enemigas a insultar a las nuestras, estas las arrollaron y persiguieron, de que resultó acudir más fuerzas de una y otra parte, y empeñarse una acción muy viva que duró de tres a cuatro horas, y terminó por la retirada de los enemigos a Morella, quedando los nuestros a 300 pasos del pueblo esperando a ver si volvían a salir; en estas posiciones comió la tropa sus ranchos, y habiendo ya declinado la tarde sin que los enemigos diesen indicio de querer salir del pueblo, se emprendió la retirada ya puesto el sol.

- En la acción de este día solo tuvieron parte las subdivisiones de Falcon y Lambí, siendo espectadoras la columna de granaderos al cargo de sus 1.º y 2.º el Coronel D. José Lámar, y el Teniente Coronel D. Carlos Liveratti, y la caballería de dragones del Rey, al cargo de su Sargento Mayor el Coronel D. José Álvarez de Lara, que sostuvieron la retirada, en la que molestó muy poco el enemigo.

- La subdivisión de Monrabal que por medio de una marcha oculta debió haber pasado a la Masía de la Pedrera, y desde allí penetrar en Morella por la puerta de San Miguel mientras todas las fuerzas del enemigo se hallaban empeñadas fuera del pueblo en la parte opuesta, no se movió de la posición que ocupaba en Vallivana porque no recibió ninguna de las dos órdenes que el Mayor General le dirigió para que se pusiese en movimiento, y por no haber podido comprender bien la que posteriormente a aquellas le envié yo para lo mismo; este fue un incidente desgraciado, porque nada era más fácil que penetrar en Morella del modo dicho; y verificado antes de la retirada de los enemigos al pueblo, este hubiera sido tomado con el General y la artillería, y de los que se hallaban fuera los más hubieran caído prisioneros; en fin nos retiramos, tomando posición las tropas de la división de mi mando en alturas a la vista de Morella, y a distancia de tres quartos de hora, en las que pasamos la noche.

- Al amanecer de la mañana del 25 el enemigo adelantó bastante sus descubiertas, y distribuyó casi todas sus tropas en posiciones muy ventajosas y muy inmediatas a las nuestras; estas tenían orden de no moverse hasta que yo lo dispusiera, siendo mí ánimo que el movimiento de la subdivisión de Monrabal omitido en el día anterior, y que debía efectuarse en este, lo estuviese antes que el enemigo atacado vivamente por nuestras tropas, como no dudaba que lo seria, se replegase al pueblo, y encerrado en el resolviese defenderlo hasta el último apuro, confiado en el socorro que debía llegarle, y esperaba por momentos.

- No llegó Monrabal al punto señalado hasta las once de ¡a mañana; pero a las ocho de ella había yo observado con el anteojo que podría llegar a él sin oposición, y desde luego mande que principiase el ataque por las guerrillas de las subdivisiones del cargo de D. Antonio Falcon y de D. Carlos Liveratti, que había relevado al coronel D. José Lambi, por la precisión en que se vio este gefe de retirarse a causa de una peligrosa caída de su caballo en que quedó muy lastimado, y con encargo a estos gefes de que progresivamente fuesen empeñando todas sus fuerzas, con el objeto de que el enemigo hiciese lo mismo con las suyas, y dar así lugar a que la Subdivisión de Monrabal baxase por la parte opuesta del pueblo, y penetrase en él en observancia de las órdenes que tenía.

- La columna de granaderos y la caballería de dragones del Rey se situaron en posiciones convenientes para obrar según exigiese la necesidad.

- Las guerrillas de las subdivisiones de Falcon y Liveratti con los contrabandistas de a pie y a caballo, se arrojaron sobre las del enemigo con una bizarría y denuedo que no tiene exemplo; las rechazaron, y no hicieron muchos prisioneros, porque su demasiado ardor las condujo a otro extremo, que fue el de no dar quartel, sin duda por no detenerse, perdiendo en su concepto un tiempo precioso; a las once ya estaban empeñadas todas las fuerzas de estas dos subdivisiones ganando siempre terreno sobre el enemigo, este intentó un movimiento sobre su izquierda, amenazando envolver nuestras posiciones de la derecha ocupadas por la columna de granaderos y los dragones del Rey; pero viendo que se le despreciaba, desistió y acudió con aquellas fuerzas a sostener su izquierda que se retiraba en desorden hacia el pueblo, dexando sobre el camino una compañía como de 200 hombres para observar y contener a nuestra caballería.

- La compañía de flanqueadores de dragones del Rey, mandada por su Capitán el Teniente Coronel D. José Villauri, y la de D. Fernando de Sada, despreciando la ventajosa posición de esta infantería, la acometieron con una resolución que no puede describirse; sufrieron varias descargas de fusilería, cayeron algunos dragones; pero firmes en su resolución, se arrojaron sobre la posición del enemigo; este huyó tirando mochilas y fusiles; y si unas partidas de guerrilla nuestras, que no se hallaban distantes, no se hubieran ocupado más de la admiración que les causó el ataque de la caballería, qué de lo que en aquél lance debieron executar, los 200 soldados enemigos hubieran sido hechos prisioneros, o hubieran quedado en el campo.

- En este tiempo ya había sacado el enemigo su artillería del pueblo, y la había situado muy ventajosamente, asegurado de la ninguna oposición que tendría de igual arma; y faltándole objeto a la caballería, se retiró muy despacio y en buen orden a su antigua posición, dexando una partida de guerrilla al cargo del teniente graduado de Capitán D. Joaquín Vizcaíno, que acreditó su espíritu y serenidad.

- La esperanza de que viendo Monrabal interesadas todas las fuerzas del enemigo a este lado del pueblo, y que lejos de conseguir ventajas sobre las nuestras perdían terreno, oyéndose al mismo tiempo un fuego general muy bien sostenido por ambas partes, no perdería tiempo en baxar del monte de San Pedro Mártir, en donde ya se hallaba con el objeto de penetrar en el pueblo por la puerta de San Miguel; y la necesidad de poner en mayor apuro al enemigo, y precisarle a retirar su artillería, me induxo a mandar a la columna de granaderos que avanzase por el flanco de esta, y así lo executó con alegría general de todos sus individuos, y batiendo marcha.

- A vista de esto reconcentró el enemigo todas sus fuerzas en apoyo de su artillería, y favorecido del terreno que las inmediaciones de Morella presenta innumerables posiciones casi inexpugnables, y tomó las más ventajosas; y fuese porque ya miraba su situación muy expuesta, o porque ya sabía que estaba a punto de llegar el refuerzo que esperaba, trató solo de defender y mantenerse en la nueva posición que había tomado, mirando con indiferencia llegar hasta las mismas puertas de Morella a algunas de nuestras partidas de guerrilla; pero a todo esto no se veían consecuencias del esperado y deseado movimiento de la subdivisión de Monrabal; nuestros fuegos empezaron a disminuirse, y era porque ya escaseaban los cartuchos, después de siete horas largas de un continuado fuego; los Comandantes Falcon y Liveratti los pedían con la mayor instancia, asegurándome que pudiendo contar con 30 cartuchos más por individuo, se arrojarían sobre la artillería del enemigo y la tomarían, contando con el apoyo de la columna de granaderos que había tomado posición sobre su derecha, y con el de la caballería que estaba a su retaguardia; pero las cargas de cartuchos mandadas venir de San Mateo, y que debieron llegar al campo a la hora de medio día, no aparecían; después supe por el Alcalde Mayor de dicha villa, que esto había consistido en una detención de tres o cuatro horas, que a pesar suyo, hizo el Sargento conductor de ellas Manuel Iriarte.

- En este conflicto, y con harto dolor mío, no me quedaba más partido que el de tomar la retirada, que ya consideraba peligrosísima por no tener un cuerpo de reserva con que sostenerla, teniendo empeñadas las fuerzas con que me había quedado.

- Meditando sobre esto noté que el enemigo hacia salir caballería de Morella, y que había movimiento de gentes y acémilas en la puerta de San Mateo; al pronto creí si sería por la llegada de Monrabal, pero no tardé en conocer que no lo era, y sí llegada del refuerzo que esperaba el enemigo, y no dudé ni tardé un momento en mandar la retirada.

- Confieso ingenuamente que temí mucho que no se hubiera executado en orden, y más el que nos hubiera cargado vivamente y de cerca el enemigo; pero por gran dicha ninguno de mis temores se realizaron; la retirada se hizo con el mayor orden, y el enemigo nos molestó muy poco en ella; la vista de nuestra caballería y su firmeza le imponía, y la columna de granaderos que conservaba fuegos se mantuvo en su posición, hasta que vio desfilar por su izquierda las subdivisiones de Falcon y Liveratti, executándolo en seguida la misma columna con la mayor serenidad y buen orden; y a cosa de las seis y media de la tarde se hallaba ya toda la división en el barranco de Vallivana, en donde encontramos las cargas de municiones que se esperaban.

- Se hizo alto; se municionó la tropa, y se continuó la marcha hasta la ermita en donde pasamos la noche, vigilantes sí, pero sin la menor apariencia de recelo de parte de la tropa por la venida del enemigo, que sabíamos se hallaba a las nueve de la noche, aunque no en que número, a la entrada de dicho barranco.

- Al amanecer del 26 se retiraron las tropas a San Mateo, dexando a retaguardia las avanzadas de infantería y caballería que habían sido nuestro resguardo durante la noche. Esta caballería era la compañía de Pinós, del escuadrón de la Real Maestranza, que se incorporó con la división al tiempo de su retirada más arriba de la ermita.

- La pérdida que tuvimos el día 24 no fue de consideración; la del 25 sí lo es. El adjunto estado manifiesta la de los dos días; y al mismo tiempo que presento a V. E. con dolor este parte del resultado de las acciones de los días 24 y 25 de este mes, tengo la satisfacción de poder asegurar a V. E. que no quedó abandonado en el campo ni un solo herido, y que el enemigo no nos ha hecho ni un solo prisionero.

- La pérdida del enemigo no puede menos de haber sido muy considerable, y así lo declaran varios sujetos que han salido de Morella, y atravesado el campo de batalla; asegurando al mismo tiempo, que fue muerto el día 25 el célebre Coronel Eurriot del regimiento N.º 14 con otros varios oficiales, que tuvieron que exponerse mucho en aquel  día para contener su tropa, y alentarla con su exemplo.

- En elogio de los Gefes, Oficiales y tropa que entraron en acción nada puedo decir que sea más expresivo, que lo que resulta del relato de las dos acciones, en que se ve que todos desempeñaron con entusiasmo, y llenaron su deber a porfía, habiéndose hecho dignos de particular recomendación los Capitanes del 1.° y 3.° de Cazadores de Valencia D……. Frías, y D. Luis Pinedo, y el…….. de la compañía del 1.° regimiento infantería de Valencia……..todos tres del cuerpo de vanguardia.

- Los Capitanes de granaderos de Saboya y Valencia D. Joaquín Lozano y D. Pedro García Benitez, que fueron heridos, el último mortalmente, y los Subtenientes de la compañía de Benitez D. Felipe Navarrete y D. Gaspar Serrano, que también fueron heridos, son acreedores a que V. E. los recomiende a la piedad de S. M.; y habiendo fallecido al tercer día de haber recibido su herida el Capitán Benitez, oficial antiguo, y mucho antes de ahora acreditado de valiente, creería faltar a mi deber sino recomendase a V. E. como lo hago muy particularmente a su Viuda que reside en esa Capital. El mismo difunto Benitez en sus últimos momentos me recomendó con extraordinaria ternura al granadero antiguo de su compañía Antonio Milán, que fue quien la retiró del campo después que cayó sobre sus hombros, y a la vista del enemigo, y yo lo hago presente a V. E., no dudando que conociendo V. E. la importancia de premiar esta clase de acciones, proporcionará a este digno soldado la recompensa que merecen su lealtad bizarría.

- El Mayor General de esta división D. José Antonio Rich, Coronel del regimiento de Dragones del Rey; es un oficial tan acreditado por su inteligencia y valor, y estas mismas prendas y otras no menos recomendables que reúne son tan conocidas de V. E., que no necesita que yo haga su elogio; sin embargo, no puedo omitir manifestar a V. E. en obsequio de la verdad y de la justicia, que tanto en el desempeño del encargo de Mayor General, como en la parte que tuvo en las acciones de los días 24 y 25, no solo llenó su deber, sino que tomó a su cargo y desempeñó mucha parte del mío, con más utilidad y ventajas de lo que yo lo pudiera haber hecho, atendida m¡ situación, que no le es a V. E. desconocida. Me ha recomendado muy particularmente al Ayudante que tuvo a su lado en los días de acción D. Joaquín Abad, Alférez de su propio cuerpo, que realmente se distinguió y trabajó mucho.

- Por mí parte también recomiendo a V. E. el mérito que contrajeron en dichos días mis Ayudantes D. José White y Boneli, Subteniente del regimiento de Voluntarios de Castilla, y D. Manuel Febrer de la Torre, Teniente Coronel de guerrillas, y Ayudante General de las mismas de la Gobernación de Peñíscola, llevando mis órdenes con celeridad y puntualidad a los Gefes de las subdivisiones empeñadas con el enemigo, y atravesando muchas veces por medio de ellos para el efecto.

- Finalmente las subdivisiones del cargo de los Tenientes Coroneles D. Antonio María del Val y D. Isidro Monrabal, aunque no tuvieron la fortuna de hallarse en la acción, no han dejado de contraer un mérito recomendable, particularmente la primera y para que V. E. se entere del servicio que hicieron, acompaño los partes originales que los dos expresados Gefes me han dirigido, pues aunque el de Monrabal no está exactamente puntual con los hechos a que el mismo se refiere, esto no es de extrañar atendida la distancia a que se hallaba del punto de la acción el día 25.

- Dios guarde a V. E. muchos años.= Castellón de la Plana 30 de Junio de 1810.= Excmo. Señor.= Juan O-Donojú.=

- P.D. Caería en una falta imponderable, si omitiese expresar a V. E. los eficaces deseos que me demostraron, y repetidas instancias que me hicieron, el Capitán del Real Cuerpo de Ingenieros D. Loreto Medrano y el Subteniente del de Zapadores D. Mariano Miguel, para que los emplease o diese algún destino en los cuerpos que pelearon, ansiosos de distinguirse, y de no ser en aquellos días menos que los otros; les ofrecí que lo haría sí se presentaba oportunidad de hacerlo, y permanecieron siempre a mi lado, ayudándome a observar los movimientos del enemigo.= O-Donojú.= Excmo. Señor D. José Caro.

- Y para la satisfacción de este fiel vecindario, que se animará más y más con el ejemplo que le han dado las tropas de dicha división a llevar al cabo la justa causa que se ha propuesto, lo hago saber al público por Gazeta extraordinaria.= Valencia 1.° de Julio de 1810.= José Caro.

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: 

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.  

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