GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS, Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:
Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.
"CRÓNICAS HISTÓRICAS, MORELLA, AÑO 1810, JUNIO: NOTICIAS DE LA ACCIÓN DE GUERRA DE LA DIVISIÓN O-DONOJÚ EN MORELLA, CONTRA LOS OCUPANTES DEL EJÉRCITO FRANCÉS".
Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL.... ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B. cronista histórico).
- (En homenaje a mi tierra, a mi país, a sus gentes, a sus memorias y a su historia).
INTRODUCCIÓN, TEMÁTICA: Episodios de la Guerra de la Independencia Española (1808–1814). Noticias de Morella, mes de junio del año 1810.
EXPOSICIÓN DOCUMENTAL:
(Documento oficial N.º 1, fechado en el año 1810):
- AÑO 1810: Gazeta de Valencia, Miércoles 4/7/1810, página 1.
Gazeta extraordinaria de Valencia del miércoles 4
de julio de 1810.= El Mariscal de Campo de los Reales Exercitos D. Juan O-Donojú,
Comandante General de la primera División del de este Reyno, desde la villa de
Castellón de la Plana me da el parte del tenor siguiente:
- Excmo. Señor: El día 23 por la mañana llegué a la
villa de San Mateo, después de haber tenido que vencer muchas dificultades y embarazos
en punto a víveres y bagages, por la excesiva pobreza de los pueblos, y la
precisión en que se hallaban los de aquellas inmediaciones de contribuir al
enemigo con quanto este les pedía.
- Ocupada toda mi atención por necesidad en estos
objetos, apenas podía atender a otra cosa; sin embargo, el mismo día 23 hice salir
hacia la ermita de Vallivana las subdivisiones de Falcon, Lambi y Lámar, y
también a la de Monrabal, que desde el día anterior se hallaba en Chert,
previniéndole hiciese marchar una compañía a situarse en una altura aislada
llamada el Mas de Molinés, que está por encima del estrecho de Puertas al otro
lado de Morella, y a donde debía dirigirse por Benifasá, Peñarroya y Hervés;
teniendo yo en esta disposición el doble objeto de que impidiese a los pueblos de
aquel lado enviar raciones al enemigo, y tenerle preparada al mismo tiempo una
emboscada en el caso de que se retirase de Morella.
- El día 22 había prevenido a la subdivisión de D.
Antonio del Val pasase desde Albocacer en donde se hallaba a Ares, y desde este
pueblo a una posición poco distante del Horcajo, para emprender desde allí; y
por parte de noche para no ser descubierto, su marcha por Zurita a la Pobleta
de Morella, para situarse asimismo emboscado, por si sucedía que el enemigo se
retirase, de que había alguna apariencia; pero habiendo tenido el 23 noticia cierta
de que un destacamento enemigo de 200 hombres se estaba parapetando en las
alturas de Monroyo, conjeturé que su objeto podría ser sostener la retirada de
los de Morella, y en su conseqüencia previne nuevamente a Val no se dirigiese
ya a la Pobleta, si no a dichas alturas de Monroyo, sorprendiese y atacase aquel
destacamento enemigo, y hecho se dirigiese
por Peñarroya y Hervés, al indicado del Mas de Molinés, a unirse con la compañía
de la subdivisión de Monrabal, que lo debía estar ocupando.
- Todo dispuesto como queda expresado, salí yo de
San Mateo el Domingo 24 de madrugada, habiéndolo verificado la noche anterior
el Mayor General D. José Antonio Rich, sin otra intención con respecto a los
enemigos de Morella, que la de alejarlos de los puntos en que debían establecer
sus trabajos los zapadores veteranos, al cargo del Capitán del Real Cuerpo de
Ingenieros D. Lorenzo Medrano; pero sucedió que habiéndose presentado las partidas
de descubierta enemigas a insultar a las nuestras, estas las arrollaron y persiguieron,
de que resultó acudir más fuerzas de una y otra parte, y empeñarse una acción
muy viva que duró de tres a cuatro horas, y terminó por la retirada de los
enemigos a Morella, quedando los nuestros a 300 pasos del pueblo esperando a
ver si volvían a salir; en estas posiciones comió la tropa sus ranchos, y
habiendo ya declinado la tarde sin que los enemigos diesen indicio de querer
salir del pueblo, se emprendió la retirada ya puesto el sol.
- En la acción de este día solo tuvieron parte las
subdivisiones de Falcon y Lambí, siendo espectadoras la columna de granaderos
al cargo de sus 1.º y 2.º el Coronel D. José Lámar, y el Teniente Coronel D.
Carlos Liveratti, y la caballería de dragones del Rey, al cargo de su Sargento
Mayor el Coronel D. José Álvarez de Lara, que sostuvieron la retirada, en la
que molestó muy poco el enemigo.
- La subdivisión de Monrabal que por medio de una
marcha oculta debió haber pasado a la Masía de la Pedrera, y desde allí penetrar
en Morella por la puerta de San Miguel mientras todas las fuerzas del enemigo
se hallaban empeñadas fuera del pueblo en la parte opuesta, no se movió de la
posición que ocupaba en Vallivana porque no recibió ninguna de las dos órdenes que
el Mayor General le dirigió para que se pusiese en movimiento, y por no haber
podido comprender bien la que posteriormente a aquellas le envié yo para lo mismo;
este fue un incidente desgraciado, porque nada era más fácil que penetrar en
Morella del modo dicho; y verificado antes de la retirada de los enemigos al
pueblo, este hubiera sido tomado con el General y la artillería, y de los que
se hallaban fuera los más hubieran caído prisioneros; en fin nos retiramos,
tomando posición las tropas de la división de mi mando en alturas a la vista de
Morella, y a distancia de tres quartos de hora, en las que pasamos la noche.
- Al amanecer de la mañana del 25 el enemigo
adelantó bastante sus descubiertas, y distribuyó casi todas sus tropas en posiciones
muy ventajosas y muy inmediatas a las nuestras; estas tenían orden de no moverse
hasta que yo lo dispusiera, siendo mí ánimo que el movimiento
de la subdivisión de Monrabal omitido en el día anterior, y que debía efectuarse
en este, lo estuviese antes que el enemigo atacado vivamente por nuestras
tropas, como no dudaba que lo seria, se replegase al pueblo, y encerrado en el resolviese
defenderlo hasta el último apuro, confiado en el socorro que debía llegarle, y
esperaba por momentos.
- No
llegó Monrabal al punto señalado hasta las once de ¡a mañana; pero a las ocho
de ella había yo observado con el anteojo que podría llegar a él sin oposición,
y desde luego mande que principiase el ataque por las guerrillas de las
subdivisiones del cargo de D. Antonio Falcon y de D. Carlos Liveratti, que había
relevado al coronel D. José Lambi, por la precisión en que se vio este gefe de
retirarse a causa de una peligrosa caída de su caballo en que quedó muy
lastimado, y con encargo a estos gefes de que progresivamente fuesen empeñando
todas sus fuerzas, con el objeto de que el enemigo hiciese lo mismo con las suyas,
y dar así lugar a que la Subdivisión de Monrabal baxase por la parte opuesta
del pueblo, y penetrase en él en observancia de las órdenes que tenía.
- La
columna de granaderos y la caballería de dragones del Rey se situaron en
posiciones convenientes para obrar según exigiese la necesidad.
- Las
guerrillas de las subdivisiones de Falcon y Liveratti con los contrabandistas
de a pie y a caballo, se arrojaron sobre las del enemigo con una bizarría y
denuedo que no tiene exemplo; las rechazaron, y no hicieron muchos prisioneros,
porque su demasiado ardor las condujo a otro extremo, que fue el de no dar
quartel, sin duda por no detenerse, perdiendo en su concepto un tiempo precioso;
a las once ya estaban empeñadas todas las fuerzas de estas dos subdivisiones
ganando siempre terreno sobre el enemigo, este intentó un movimiento sobre su
izquierda, amenazando envolver nuestras posiciones de la derecha ocupadas por
la columna de granaderos y los dragones del Rey; pero viendo que se le
despreciaba, desistió y acudió con aquellas fuerzas a sostener su izquierda que
se retiraba en desorden hacia el pueblo, dexando sobre el camino una compañía
como de 200 hombres para observar y contener a nuestra caballería.
- La
compañía de flanqueadores de dragones del Rey, mandada por su Capitán el
Teniente Coronel D. José Villauri, y la de D. Fernando de Sada, despreciando la
ventajosa posición de esta infantería, la acometieron con una resolución que no
puede describirse; sufrieron varias descargas de fusilería, cayeron algunos
dragones; pero firmes en su resolución, se arrojaron sobre la posición del
enemigo; este huyó tirando mochilas y fusiles; y si unas partidas de guerrilla
nuestras, que no se hallaban distantes, no se hubieran ocupado más de la
admiración que les causó el ataque de la
caballería, qué de lo que en aquél lance debieron executar, los 200 soldados
enemigos hubieran sido hechos prisioneros, o hubieran quedado en el campo.
- En este tiempo ya había sacado el enemigo su
artillería del pueblo, y la había situado muy ventajosamente, asegurado de la
ninguna oposición que tendría de igual arma; y faltándole objeto a la
caballería, se retiró muy despacio y en buen orden a su antigua posición,
dexando una partida de guerrilla al cargo del teniente graduado de Capitán D.
Joaquín Vizcaíno, que acreditó su espíritu y serenidad.
- La esperanza de que viendo Monrabal interesadas
todas las fuerzas del enemigo a este lado del pueblo, y que lejos de conseguir ventajas
sobre las nuestras perdían terreno, oyéndose al mismo tiempo un fuego general
muy bien sostenido por ambas partes, no perdería tiempo en baxar del monte de
San Pedro Mártir, en donde ya se hallaba con el objeto de penetrar en el pueblo
por la puerta de San Miguel; y la necesidad de poner en mayor apuro al enemigo,
y precisarle a retirar su artillería, me induxo a mandar a la columna de
granaderos que avanzase por el flanco de esta, y así lo executó con alegría
general de todos sus individuos, y batiendo marcha.
- A vista de esto reconcentró el enemigo todas sus
fuerzas en apoyo de su artillería, y favorecido del terreno que las
inmediaciones de Morella presenta innumerables posiciones casi inexpugnables, y
tomó las más ventajosas; y fuese porque ya miraba su situación muy expuesta, o
porque ya sabía que estaba a punto de llegar el refuerzo que esperaba, trató solo
de defender y mantenerse en la nueva posición que había tomado, mirando con indiferencia
llegar hasta las mismas puertas de Morella a algunas de nuestras partidas de
guerrilla; pero a todo esto no se veían consecuencias del esperado y deseado
movimiento de la subdivisión de Monrabal; nuestros fuegos empezaron a
disminuirse, y era porque ya escaseaban los cartuchos, después de siete horas
largas de un continuado fuego; los Comandantes Falcon y Liveratti los pedían
con la mayor instancia, asegurándome que pudiendo contar con 30 cartuchos más por
individuo, se arrojarían sobre la artillería del enemigo y la tomarían,
contando con el apoyo de la columna de granaderos que había tomado posición
sobre su derecha, y con el de la caballería que estaba a su retaguardia; pero
las cargas de cartuchos mandadas venir de San Mateo, y que debieron llegar al
campo a la hora de medio día, no aparecían; después supe por el Alcalde Mayor
de dicha villa, que esto había consistido en una detención de tres o cuatro
horas, que a pesar suyo, hizo el Sargento conductor de ellas Manuel Iriarte.
- En este conflicto, y con harto dolor mío, no me quedaba
más partido que el de tomar la retirada, que ya consideraba peligrosísima por no tener un cuerpo de reserva con que
sostenerla, teniendo empeñadas las fuerzas con que me había quedado.
- Meditando sobre esto noté que el enemigo hacia
salir caballería de Morella, y que había movimiento de gentes y acémilas en la
puerta de San Mateo; al pronto creí si sería por la llegada de Monrabal, pero
no tardé en conocer que no lo era, y sí llegada del refuerzo que esperaba el
enemigo, y no dudé ni tardé un momento en mandar la retirada.
- Confieso ingenuamente que temí mucho que no se
hubiera executado en orden, y más el que nos hubiera cargado vivamente y de
cerca el enemigo; pero por gran dicha ninguno de mis temores se realizaron; la
retirada se hizo con el mayor orden, y el enemigo nos molestó muy poco en ella;
la vista de nuestra caballería y su firmeza le imponía, y la columna de granaderos
que conservaba fuegos se mantuvo en su posición, hasta que vio desfilar por su
izquierda las subdivisiones de Falcon y Liveratti, executándolo en seguida la
misma columna con la mayor serenidad y buen orden; y a cosa de las seis y media
de la tarde se hallaba ya toda la división en el barranco de Vallivana, en
donde encontramos las cargas de municiones que se esperaban.
- Se hizo alto; se municionó la tropa, y se
continuó la marcha hasta la ermita en donde pasamos la noche, vigilantes sí, pero
sin la menor apariencia de recelo de parte de la tropa por la venida del
enemigo, que sabíamos se hallaba a las nueve de la noche, aunque no en que
número, a la entrada de dicho barranco.
- Al amanecer del 26 se retiraron las tropas a San
Mateo, dexando a retaguardia las avanzadas de infantería y caballería que
habían sido nuestro resguardo durante la noche. Esta caballería era la compañía
de Pinós, del escuadrón de la Real Maestranza, que se incorporó con la división
al tiempo de su retirada más arriba de la ermita.
- La pérdida que tuvimos el día 24 no fue de consideración;
la del 25 sí lo es. El adjunto estado manifiesta la de los dos días; y al mismo
tiempo que presento a V. E. con dolor este parte del resultado de las acciones
de los días 24 y 25 de este mes, tengo la satisfacción de poder asegurar a V.
E. que no quedó abandonado en el campo ni un solo herido, y que el enemigo no
nos ha hecho ni un solo prisionero.
- La pérdida del enemigo no puede menos de haber
sido muy considerable, y así lo declaran varios sujetos que han salido de Morella,
y atravesado el campo de batalla; asegurando al mismo tiempo, que fue muerto el
día 25 el célebre Coronel Eurriot del regimiento N.º 14 con otros varios
oficiales, que tuvieron que exponerse mucho en aquel día para contener su tropa, y alentarla con su
exemplo.
- En elogio de los Gefes, Oficiales y tropa que
entraron en acción nada puedo decir que sea más expresivo, que lo que resulta
del relato de las dos acciones, en que se ve que todos desempeñaron con
entusiasmo, y llenaron su deber a porfía, habiéndose hecho dignos de particular
recomendación los Capitanes del 1.° y 3.° de Cazadores de Valencia D……. Frías,
y D. Luis Pinedo, y el…….. de la compañía del 1.° regimiento infantería de
Valencia……..todos tres del cuerpo de vanguardia.
- Los Capitanes de granaderos de Saboya y Valencia D.
Joaquín Lozano y D. Pedro García Benitez, que fueron heridos, el último
mortalmente, y los Subtenientes de la compañía de Benitez D. Felipe Navarrete y
D. Gaspar Serrano, que también fueron heridos, son acreedores a que V. E. los
recomiende a la piedad de S. M.; y habiendo fallecido al tercer día de haber
recibido su herida el Capitán Benitez, oficial antiguo, y mucho antes de ahora
acreditado de valiente, creería faltar a mi deber sino recomendase a V. E. como
lo hago muy particularmente a su Viuda que reside en esa Capital. El mismo
difunto Benitez en sus últimos momentos me recomendó con extraordinaria ternura
al granadero antiguo de su compañía Antonio Milán, que fue quien la retiró del campo
después que cayó sobre sus hombros, y a la vista del enemigo, y yo lo hago
presente a V. E., no dudando que conociendo V. E. la importancia de premiar
esta clase de acciones, proporcionará a este digno soldado la recompensa que merecen
su lealtad bizarría.
- El Mayor General de esta división D. José Antonio
Rich, Coronel del regimiento de Dragones del Rey; es un oficial tan acreditado
por su inteligencia y valor, y estas mismas prendas y otras no menos
recomendables que reúne son tan conocidas de V. E., que no necesita que yo haga
su elogio; sin embargo, no puedo omitir manifestar a V. E. en obsequio de la
verdad y de la justicia, que tanto en el desempeño del encargo de Mayor
General, como en la parte que tuvo en las acciones de los días 24 y 25, no solo
llenó su deber, sino que tomó a su cargo y desempeñó mucha parte del mío, con más
utilidad y ventajas de lo que yo lo pudiera haber hecho, atendida m¡ situación,
que no le es a V. E. desconocida. Me ha recomendado muy particularmente al
Ayudante que tuvo a su lado en los días de acción D. Joaquín Abad, Alférez de
su propio cuerpo, que realmente se distinguió y trabajó mucho.
- Por mí parte también recomiendo a V. E. el mérito
que contrajeron en dichos días mis Ayudantes D. José White y Boneli, Subteniente
del regimiento de Voluntarios de Castilla, y D. Manuel Febrer de la Torre,
Teniente Coronel de guerrillas, y Ayudante General de las mismas de la
Gobernación de Peñíscola, llevando mis órdenes con celeridad y puntualidad a
los Gefes de las subdivisiones empeñadas con el enemigo, y atravesando muchas veces
por medio de ellos para el efecto.
- Finalmente las subdivisiones del cargo de los
Tenientes Coroneles D. Antonio María del Val y D. Isidro Monrabal, aunque no
tuvieron la fortuna de hallarse en la acción, no han dejado de contraer un
mérito recomendable, particularmente la primera y para que V. E. se entere del
servicio que hicieron, acompaño los partes originales que los dos expresados
Gefes me han dirigido, pues aunque el de Monrabal no está exactamente puntual con
los hechos a que el mismo se refiere, esto no es de extrañar atendida la
distancia a que se hallaba del punto de la acción el día 25.
- Dios guarde a V. E. muchos años.= Castellón de la
Plana 30 de Junio de 1810.= Excmo. Señor.= Juan O-Donojú.=
- P.D. Caería en una falta imponderable, si
omitiese expresar a V. E. los eficaces deseos que me demostraron, y repetidas
instancias que me hicieron, el Capitán del Real Cuerpo de Ingenieros D. Loreto
Medrano y el Subteniente del de Zapadores D. Mariano Miguel, para que los emplease
o diese algún destino en los cuerpos que pelearon, ansiosos de distinguirse, y
de no ser en aquellos días menos que los otros; les ofrecí que lo haría sí se
presentaba oportunidad de hacerlo, y permanecieron siempre a mi lado,
ayudándome a observar los movimientos del enemigo.= O-Donojú.= Excmo. Señor D.
José Caro.
- Y para la satisfacción de este fiel vecindario, que se animará más y más con el ejemplo que le han dado las tropas de dicha división a llevar al cabo la justa causa que se ha propuesto, lo hago saber al público por Gazeta extraordinaria.= Valencia 1.° de Julio de 1810.= José Caro.
ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):
BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:
ARCHIVO FOTO-IMAGEN:
Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.